"Ella se fue esperando que él la detuviera.
Él la dejó ir
esperando que ella regresara."
Grita una calle mientras una noche silenciosa admira ida en la melancolía de los días.
"Donde solo vivías." Grita , mas fuerte la calle, las pared, el suelo, el cielo , la perspectiva, la vida, las pisadas, las experiencias, las dudas, el pecho, el universo, el momento, los sentimientos, los recuerdos, las pieles, los meses, y todos los a veces se estremecen en vida.
Luego es mas feroz el tiempo , quien no veo pero siento. Enemigo eterno, en la espera de aquella ignorancia al asombro de conceptos que una ves otro ser vislumbra en uno mismo. Como conspiración del destino entiendo que verbos no son el destino de todos pero si entiendo que expresar es recordar.
Nadie supera el pasado , pues sin el no habría caminado a mi lado solo para advertirme que el vivir es mentir. Nadie supera el abismo que guarda cada cuenta cuentos en sus versos, ni pueden medir cualquier concepto y caminar entre ellos. Sin enemigo eterno, sin espera, sin el feroz tiempo, sin ojos cansados, sin siglos relativos de dos minutos.
Grito aquella calle: "Vivir es sentir."
La realidad es solo una era de la percepción; dentro y solo dentro de un interno universo escondido sin poder expresarse dentro de cada pecho. Dentro del océano del lagrimas que recoge el planeta cuando en mis tiempos muere el lema de vivir , el propio suicidio de la ilusión propia hacia una expectativa asesinada de vida.
Nadie tropieza sin caerse , solo el hecho de imitar nos hace actuar de tal manera que nunca nos conocemos.
Sostenido entendí al ancestro;
Nada grita.
Solo la perdida del asombro y el apego de tratar de verlo en tiempo.
Nada grita.
Abrí los ojos , mire el reloj... Nada grito: volví a ser un cuerpo con pulso.
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